MAURIZIO MEDO




hábito

El ojo en la ventana,
         nada acontece (excepto
la erosión de lo desierto en breves intervalos). Dentro
la pasmosa quietud de una dentadura malamente artificial,
una taza de café,
dos croissant
y x mg. de Caltrate.

Contemplo mis elementales hábitos: presentarme
puntual en el infierno
tantas veces para explicar el ser de la poesía
(y el triunfo del Sporting).Dormir
como Van Winkle fantaseando con Titanias
o levantarme con el corazón lleno de esquirlas, cual
falso Oberón.

El tiempo susurra como una vieja navaja que se afeita el acero.

Ciego a sus misterios he paralizado mi
absurda contemplación. La soledad
porfía, asedia hueca como una tragedia menor.

Dios está en todas las otras partes, es otra soledad, una alegoría de los Absoluto o
                              de la imaginación.

El ojo forja la mirada y descubre que
la poesía
no está en parte alguna, no se hace,
Es:
vista así nos hiere su cinismo

La habitación agota su discurso en los mg
de Caltrate,
los croissant,
el café.

Nadie cambió el agua en el vaso

Nadie es un scherzo de la soledad

Las moscas sobre el agua

Nada acontece

2.

Uno dispone de
los objetos,
nunca del orden…

Oye, si me ves con tal insistencia no responderé
más a
                       la realidad de lo que ves

Orden es la estatura con la que nos empinamos a la vida, a pesar de padecerla

Si te desnudaras…

Pero te resistes a los comentarios de la tele. Cómo te duele oír que Amor carece de forma por su proximidad al espejismo.

Cierra la ventana

Hasta “el  caos requiere cierto orden” … la Varela

Ladra un perro

Ruido: “Estampida de cualquiera cosa ajena a tu voz

No, no es un perro – lo sé por perro, no por sabio-

Mi ojo trasciende la mirada sin reivindicar tu luz

Cierra cierra

Descreo de ellos
 

3.

No sé si estoy sentado
o si sostengo las
paredes de la imaginación
Repósate un poco,
das vuelta tras vuelta
a lo inmediato

Ampútame el dolor y no la oreja.
Duele desconfiar hasta de la luz

No era un perro.
Lo advertí

Un rastrillo se mueve sobre el césped.
Te distraes midiendo las paredes
de mi imaginación

¿O es la noche?.
¿Quién sino
se dobla
dolida por no ver lo que tú?

Cierra la ventana.

Ampútame esta soledad
 

4.

Abre

Desleo poemas exhalando
maldiciones. La poesía
es otra maldición,
mas nos bendice incluso en su elusión.

Las moscas sobre el agua

La taza, el Caltrate, los croissant…

Sí, la realidad y mi amor -que está en todas las otras partes- visto así nos hiere su cinismo-.

Pero ¿quién le mide la estatura empinado a
la par con la vida?

Nadie

Nadie cambió el agua en el vaso

Oh moscas

Nadie se desnuda sobre el mañanero sofá de mi cansancio

Nadie en
las precisas partes en
las que
se revela mi amor (aunque ésto no coincida con la realidad)
 

5.

Descree de mi amor

Yo dudo de él

Usualmente le sorprendo en otra margen y el bastardo
me ve donde no estoy
 

Si apuestas por él,
descree
y vacía el agua por favor

Ampútale el dolor y no los llantos.

Si crees casca
mi ceño seco de árbol moribundo. Abre
el cuerpo la ventana

Erosiona en mí
de súbito
como un viento temblorero
en la medianoche de verano

sillar

No más topos céleres por descifrar el ocre prehispánico
Desde blancuzcos ojos ciegos.        No caries
sellando milenarias dentaduras subterráneas. No raíz,
nervio, cruz en sepulto, cáscara de cráneo.
Yaraví yaraví: círculos concéntricos curvánse aeréos
en sillar al rubricar la fábula de nadie. Es otro el tiempo.

Arcadas espasmódicas dilatan el vientre geómetra
de San Lázaro, el Viejo.   Picante, Yanahuara, gime
en cielo azul batik
reclamando el zapato de Don Guillermo Mercado.
Pero, ¿acaso no legó el bordoneo de un amasijo de
palabras, palabras y
solamente palabras?.
No se procure en poeta alguna otra huella.

                                              No humea el misti. Es la memoria
de un suelo que escuece despojado de su estampa aristócrata.  Hay novias
en Plaza, flashes retratando sus mohines prenupciales. Un clown de
tez rojo semáforo, en verde tombo, arrea políglota
500 ticos
10 triciclos
6 noruegos
1 británico
por la apretada boca de las cúbicas callejas que
ornamentan esta pampa.

Entre cuyes, Yarabamba y mi
casa
asomo in ubicuo tal paralelo de un mar que todos reclaman
y a nadie pertenece. No por ascender
desde el borde sinuoso del vasto literal o haber bajado
en errático vahaje del Piamonte bienaventurado. Llevo a cuestas
fantasmas de otras órbitas. Añoro a mis ancestros
con susurros bilingües. Mis muertos
son mi identidad. Cómo explicar. Uno
pertenece donde se asió a la dicha y,
estoico, en calmo estar ante el estorbo
amóla aún en su agonía.

¿Y aquyaquí? – parlan dos desplumadas cacatúas picando
su única neurona.
Bah.  Hologramático voy de largo husmeado por Sor Ana,
6 perros
3 corderos, casi
adobado.
 
 

Nada entiendo de esos etéreos ideogramas, sillar.
Es otro mi idioma. Confundo tu
mayéstico volcán con una loma. Procuro mi
océano con tinta y pensamiento. Entonces me
repliego. Bizco el ojo encofrándolo
en mi único paisaje: dos calas crecen
entre el palto y
un manzano en
tu jardín.
 

ALICE (LA CONFESIÓN DE CARROLL)

Excusadme si os retraté con el cuello ajirafado
O dentro de una estrecha madriguera.
Ta tanta insistencia vuestra por oír una aventura
De esta voz vacilante y tartatamuda.
Sois una belleza atrotroz en mi conciencia
Y cucuando os contemplo así de ensimismado
Es sósolo para saber de que sueño sois origen.
Esta alma mía, rudimementaria y artitmética vive
Dentro de una apa riencia vulnerable,
Sosoy casi una hecatombe del tiempo despeñado.
En vuestro edénico sesendero yo siéntotome
Cocomo un Camposanto itinerantete que presiente
Ya la mumuerte del amor.

“Co cortádle la cabeza”, ordenó vuestra mamadre.
Que no os aflija.
Veveo aún como dibujaís en el agua
Un ígneo abebecedario y permanezco en Shesheshire
Desde que os contemplara bogando allá en el Isis,
Alice, os coconvertiste en un insta tante pe perpetuo
En mi reloj pe pero nunca os dije del amor que provocó.
Aunque fuere yo un tu tutor inmerso en la ló lógica
Sin fafama ni fortuna, ¿aceptaríais tenerme a vuestro lado,
Seríais fefeliz siendo mi esposa?. (gulp).

Búbúsqueme en el revés de vuestro espepejo,
Trajinaré por vos en mi mamatemática más pura:
A + oposición
- distancias
    x  vuestro corazón mía sea su ventura
(entre) la rotación de un universo nunuestro.
Os espero, Alice.
 

EL JARDÍN DE PLATÓN

El Jardín de Platón ya no verdea
Y los ángeles que husmeaban las casonas
Asidos de las nubes como trágicos acróbatas
Entonan los cánticos que anuncia la tormenta

“Cruzo el jardín
 Sobre las huellas de mi sombra
 Veo que la luz está apagada”

El crujido de la puerta sólo anuncia mis manos,
Torpes manos que suplican la aparición de una palabra
En una solitaria ceremonia.

Sólo la lluvia adentra sus colmillos en la grama
Y el Jardín de Platón
Es un girasol que se desangra
Entre la tristura y el terror.

ADIVINACIÓN

Algunas veces Dios prefiere mirar hacia otro lado.
Inútil rezar para que el alma no se le escurra a uno entre las manos.
Poco sabe ella si el corazón busca sólo amparo.

El silencio es la esterilidad de la conciencia,
Los pensamientos vueltos boca abajo,
La espalda pretendiendo treparse a la cabeza
Y el Soplo de Eros trastornando la razón.

Esa intensa fragancia en la recámara delata una hora,
O un siglo, de pasión.
-Es eterna.
-...Aunque un instante.
-Shh. No lo repitas, cariño.

Pronto el cisne cantará, mas habré de ser yo quien perezca.
He visto otras muchachas escribiendo idénticas palabras
Sobre la piel de mi cadáver. Pero la dignidad  de morir
Consiste en conservar una buena disposición
Por si se repite la escena.
Más aún, si todas las muchachas fueron Ella
Y lloraron sin tregua hasta hacerme brillar como una gema.

Sea bendito el amor de quien tendrá que asesinarme.
Llueve,
A lo lejos se adivina la tormenta,
Pronto el cisne cantará,
y veré una lágrima en mi sangre.
 


Maurizio Medo (Lima, 1965), poeta, crìtico, antólogo. Ha publicado “Travesía en la Calle del Silencio”, “Cábalas”, “En la Edad de la Memoria”, “Contemplación a travès de los Espejos” y “Limbo para Sofía”. Sus poemas han sido antologados tanto en el Perú como en el extranjero siendo traducidos al inglés, francés e italiano. En 1986 obtuvo el Premio Nacional de Poesía “Martín Adán”, en 1992 integró la Comisión Internacional de la Asociación de Críticos de Arte (AICA) de la UNESCO. Actualmente es editor del boletín virtual “AQPCULTURAL” y dirige un proyecto de talleres literarios en la Universidad Católica de Santa María.