Narrativa

Alfredo Román Loayza

By junio 13, 2018 No Comments

(Perú,1979)
En el 2000, ocupó el primer lugar en los Juegos Florales de la Facultad de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de Lima con el poemario El Valle; y una primera mención honrosa en el 2001, con el poemario Los Castillos de Andrómeda, en la categoría de Poesía. Otros poemas suyos han sido publicados en las revistas Evohé y Fórnix.

VI

Navegando por el riachuelo, consintiendo el ámbar por tu camino acechan las buenas maneras
Y ondulando en botellas con piel casi perfecta, memo de los submarinos al navegante
Y caza del pardo a los gorros mordisqueados pero incólumes en su causa
Por considerar el hueso con claustrofobia y muñeco del halcón pretérito
Con la cúspide en su ala chueca y vociferación mezclada con soledad ausente de oxígeno común y elíptico
Es oscuro para no desprenderse de lo absoluto alguna vez, con nuestra conformidad y plenitud chispea
Detrimento de estar sin las sombras o mensajes del día de aquí
Como viendo que los salones no son independientes y son tan iguales los lavatorios y se tienden las ropas en tu patio común, nicho de los picos para picar
Juego de palitos con dominó puede ser real con el parque que eleva la intimidad en sus dióxidos y descanso en agujas y cámara y electrones ni impresión de lo nuevo
Por arrojo imaginado y cargo edil que lo cubrió caballo por títere de sus nimiedades
Cuesta con su mano extendida y buscar la alegría del momento, con pestaña disparada en la carrera y calle boca arriba que hace nuca de farol
Manda descapitalizar los tableros de ajedrez por las traducciones de los nudos y conteos con el de atrás que significa adelante con evocar
Al más y es el dibujante con lo expresivo, a la habilidad y su muestra de compromiso con la cultura
Los sucesos aunque dolorosos después elocuentes, y testimonios del coloso en las piernas del lanzador de discos con la falda intrusa en la arena que lo debilita y lo piensa
Fiesta al final de la jornada pero al final y no intermedia ni impertinencia que la invoca aburrida con la camarilla en sombras de la gerencia inflamable
Material de níqueles y rastreros y mar con hechos conscientes y hermosas limonadas de dientes de leche por ellos
Como dejan los pastos y las urbes con hipersensibilidad y fatuidad enlatada y hechicera de dermatología
Y una medusa con islas para hostilizar con mirada dejada en la atención y consentimientos
Y volteándose para confundirse entre otros volviendo por experimento de laboratorio que quedó pendiente para divertirse haciendo los nuevos colores que hacían falta.

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