{"id":15,"date":"2018-06-13T14:10:55","date_gmt":"2018-06-13T14:10:55","guid":{"rendered":"http:\/\/hibridoliterario.com\/sitio\/?p=15"},"modified":"2018-06-13T20:49:08","modified_gmt":"2018-06-13T20:49:08","slug":"isaac-goldemberg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hibridoliterario.com\/sitio\/?p=15","title":{"rendered":"Isaac Goldemberg"},"content":{"rendered":"<p>Isaac Goldemberg naci\u00f3 en Chep\u00e9n, Per\u00fa. Reside en Nueva York desde 1964.<br \/>\nActualmente es profesor en Eugenio Mar\u00eda de Hostos Community College de CUNY, donde tambi\u00e9n dirige el Instituto de Escritores Latinoamericanos y la revista literaria Br\u00fajula\/Compass, cuyo n\u00famero m\u00e1s reciente est\u00e1 dedicado a la poes\u00eda peruana de los \u201980 y \u201890.<br \/>\nSu obra ha sido traducida al ingl\u00e9s, franc\u00e9s, hebreo, italiano y alem\u00e1n, adem\u00e1s de haber sido publicada en numerosas revistas y antolog\u00edas de Europa, Am\u00e9rica Latina y los Estados Unidos.<br \/>\nRecientemente su novela, La vida a plazos de Don Jacobo Lerner fue seleccionada como una de las 100 obras m\u00e1s importantes de la literatura jud\u00eda mundial de los \u00faltimos 150 a\u00f1os <a href=\"http:\/\/www.analitica.com\/va\/arte\/actualidad\/1662168.asp\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Leer aqu\u00ed .<\/a><\/p>\n<p><strong>Poes\u00eda:<\/strong><br \/>\n&#8211; Tiempo de silencio (1970)<br \/>\n&#8211; De Chep\u00e9n a La Habana (1973)<br \/>\n&#8211; Hombre de paso\/Just Passing Through (1981)<br \/>\n&#8211; La vida al contado (1992)<br \/>\n&#8211; Cuerpo del amor (2000)<br \/>\n&#8211; Las cuentas y los inventarios (2000)<br \/>\n&#8211; Peruvian blues (2001)<br \/>\n&#8211; Los autorretratos y las m\u00e1scaras\/Self-Portraits and Masks (2002)<\/p>\n<p><strong>Como novelista ha publicado:<\/strong><br \/>\n&#8211; La vida a plazos de don Jacobo Lerner (1978)<br \/>\n&#8211; Tiempo al tiempo (1984)<br \/>\n&#8211; El nombre del padre (2001) Aclamada novela de la cual el cr\u00edtico R. Gonz\u00e1lez Vigil ha dicho en su art\u00edculo \u00abEl nombre del Padre o la Madurez a plazos\u00bb: \u00abA nuestro juicio, El nombre del padre marca su madurez art\u00edstica&#8230;\u00bb<\/p>\n<p><strong>Como ant\u00f3logo ha publicado:<\/strong><br \/>\n&#8211; El Gran Libro de Am\u00e9rica Jud\u00eda (1998)<\/p>\n<p><strong>Teatro:<\/strong><br \/>\nHotel Am\u00e9riKKa (2000)<\/p>\n<p>Su pieza, To Express my Life I have only my Death, fue montada en off-off Broadway en 1969. Tiene en prensa Golpe de gracia (teatro) y De amor y de sue\u00f1os (poemas), y trabaja en una novela (\u201cA Dios al Per\u00fa\u201d). Su novela El nombre del padre y su poemario Peruvian blues ser\u00e1n publicados el pr\u00f3ximo a\u00f1o en italiano y franc\u00e9s, respectivamente.<\/p>\n<h2>Enlaces<\/h2>\n<p>Algunos Textos acerca del autor<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.yupimsn.com\/cultura\/libros\/dialibro\/leer_articulo.cfm?article_id=37694\">Rese\u00f1a de la novela El nombre del Padre<\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.editoraperu.com.pe\/edc\/01\/12\/05\/cul2.htm\">Comentarios a la presentaci\u00f3n de El nombre del Padre<\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.brown.edu\/Departments\/Hispanic_Studies\/Juliortega\/Goldemberg.htm\">Pr\u00f3logo a Peruvian Blues<\/a><\/p>\n<p>(H\u00edbrido Literario agradece la cortes\u00eda del escritor Eduardo Gonz\u00e1les Via\u00f1a al permitirnos transcribir estos comentarios)<\/p>\n<blockquote><p>ISAAC GOLDEMBERG Y LA BUSQUEDA DE LA IDENTIDAD<\/p>\n<p>Por Eduardo Gonz\u00e1lez Via\u00f1a<\/p>\n<p>Un hombre escribe una carta todas las noches, pero al d\u00eda siguiente la carta amanece borrada, y eso ocurre porque su autor escribe sin convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me parece que lo le\u00ed en Borges, y es la primera imagen que viene a m\u00ed en cuanto pienso en la obra de Isaac Goldemberg, un camino indetenible a trav\u00e9s de diversos g\u00e9neros literarios para tratar de contarnos y de contarse una historia. Sin esperanza, pero no sin convicci\u00f3n, Isaac ha publicado La vida a plazos de don Jacobo Lerner, Tiempo al tiempo, Hotel Am\u00e9riKKa, En nombre del padre y varios libros de poes\u00eda como diversas estrategias para abordar un tema que conoce, pero cuyo desenlace pareciera ignorar.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de todas estas versiones, el tema se enriquece, gana perspectivas, revela detalles secretos, parece llevarnos directamente a la puerta secreta detr\u00e1s de la cual se halla la identidad del autor que, en este caso, tambi\u00e9n es personaje.<\/p>\n<p>En cada versi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de los cambios de nombres y de detalles, hay un punto de vista y una estrategia textual diferente que impulsan al lector a desechar los enredos que hace lenta la interpretaci\u00f3n del texto para avanzar directamente hacia la obsesi\u00f3n que genera estos textos. Bien sabemos que una obsesi\u00f3n es casi siempre el punto de partida de una obra maestra, y ese es el caso de la que en este libro examinamos.<\/p>\n<p>Un hombre camina por todo el mundo para descubrir qui\u00e9n o c\u00f3mo era su padre. En sus senderos, se armar\u00e1 de sabidur\u00eda e ingresar\u00e1 en la escuela de misterios \u2014en este caso, el juda\u00edsmo\u2014 que hacen a ese personaje secreto, inasible, percibible con rostros diferentes. Aprender\u00e1 tambi\u00e9n las sencillas verdades del otro lado de su sangre \u2014la familia materna, la etnicidad peruana. Conocer\u00e1 el conflicto interno que el encuentro de sus etnias debe necesariamente provocar. Entender\u00e1, por fin, que el relato no se acaba en una forma de narrarlo y ensayar\u00e1 la novela, el teatro, la poes\u00eda \u2014los g\u00e9neros literarios\u2014 que son trazos diferentes de escritura y de camino para burlar el laberinto.<\/p>\n<p>Dentro de la literatura americana, hay un caso terriblemente similar al suyo, y es el del Inca Garcilaso de la Vega. Hijo de una princesa incaica, que ser\u00eda despu\u00e9s abandonada por el padre, un capit\u00e1n espa\u00f1ol, hablaba el quechua y el castellano con igual perfecci\u00f3n, vivi\u00f3 su infancia en el Cusco y se embarc\u00f3 a Espa\u00f1a a los 21 a\u00f1os en un viaje que no tendr\u00eda regreso. All\u00ed se convertir\u00eda en un gran humanista europeo, traductor en 1590 de los Dialoghi D\u2019Amore del neoplat\u00f3nico Le\u00f3n Hebreo, una obra que emprendiera con el \u00e1nimo de aspirar el esp\u00edritu de orden y armon\u00eda del Renacimiento. Inmediatamente despu\u00e9s, publicar\u00eda una Relaci\u00f3n de la descendencia de Garci P\u00e9rez de Vargas (1596) que pone en evidencia su objetivo de b\u00fasqueda de la identidad paterna y, por fin, en 1605 dar\u00eda a la imprenta su Florida del Inca el relato de la expedici\u00f3n emprendida por Hernando de Soto en La Florida.<\/p>\n<p>Pero la obra m\u00e1s importante \u2014tanto para el propio Garcilaso como para Am\u00e9rica\u2014 son los Comentarios Reales de los Incas (1609), un libro que escribi\u00f3 \u201cforzado del amor natural a la patria\u201d y como natural del Cusco, \u201cque fue otra Roma en aquel imperio\u201d. En ella, el autor tratar\u00e1 de narrar, a edad madura, la historia del imperio que escuch\u00f3 de ni\u00f1o, y su esfuerzo romper\u00e1 el silencio oficial y desentra\u00f1ar\u00e1 la m\u00e1s misteriosa de sus sangres. Creemos encontrar una l\u00ednea no interrumpida de trabajo en el camino que va desde las traducciones hasta los Comentarios, un ensayo a trav\u00e9s de escrituras y aventuras diversas de llegar hasta lo que se quiere decir, hasta la m\u00e1s pr\u00edstina revelaci\u00f3n de su identidad. Estudios psicoanal\u00edticos actuales han cre\u00eddo hallar una vertiente ed\u00edpica en el camino que condujo al joven Garcilaso a encontrarse y a producir una obra maestra para la tr\u00e1gicamente interrumpida historia de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>De la misma forma que Garcilaso, Goldemberg parece haber comprendido, a lo largo de un largo periplo, que la mejor forma de penetrar en el misterio de su identidad, es decir, de hallarse, era la de hablarse a s\u00ed mismo y por eso, Isaac se habla y, al hacerlo, empieza pronto a escuchar aquellas antiguas voces que cre\u00eda perdidas, aquellas con las que sus estirpes le dictan muchas ficciones. La m\u00e1s saltante \u2014y acaso sobresaltante\u2014 de ellas es la voz sin voz de su padre, convertido en pura imagen, al final de Hotel Am\u00e9riKKa cuando el protagonista ni\u00f1o de La vida a plazos.., ahora convertido en Jes\u00fas Lerner, se encuentra culminando la ceremonia del bar mitzv\u00e1.<\/p>\n<p>\u201cSe apaga el ta\u00f1ido y se oye la voz de Zacar\u00edas, cantando y sosteniendo de la mano a Minsky y a Jacobo, que bajan rezando y ataviados con solideo, manto de rezo y filacterias. Embebido en la visi\u00f3n, Jes\u00fas los ve dar tres vueltas en torno a su cabeza, agarrados de la mano en ronda. Ambos rezos se unen. Los tres hombres suben hacia el techo y se esfuman\u2026\u201d<\/p>\n<p>En todas las iniciaciones, luego de callejones sin salida, bosques espesos o laberintos sagrados, el nuevo adepto adquiere una nueva fuerza que supera con holgura toda la que hasta entonces hab\u00eda perdido. Lo mismo ocurre con Goldemberg que, en el camino hacia En nombre del padre ha aprendido a narrar de una manera que combina el esp\u00edritu de la narraci\u00f3n oral con el ritual religioso, y que obliga al lector a establecer una permanente pesquisa acerca de la relaci\u00f3n entre el autor y sus personajes.<\/p>\n<p>El primer resultado de todo esto es que Isaac Goldemberg parece haber hecho estallar el relato tradicional para despu\u00e9s mostrar al lector solamente los restos del mismo; y estos restos, por los simbolismos que encierran y por el profundo silencio que los rodea, revelan una capacidad de sugerencia tan infinita como su capacidad de engendrar nuevas ficciones.<\/p>\n<p>Puede decirse que, luego de repetido sin cesar, se acaba el argumento para convertirse en personajes obsesivos, acciones bestiales, movimientos teatrales, incluso en la novela, cuyo denominador com\u00fan es una atm\u00f3sfera de gran intensidad l\u00edrica.<\/p>\n<p>En cuanto ata\u00f1e al plano del lenguaje, esta prosa echa mano de todos los recursos de la palabra hablada; y a pesar de los infiernos que recorre, ofrece una corriente de afectividad tan poderosa que semeja las voces iniciales de una nueva lengua.<\/p>\n<p>Hay que decir, adem\u00e1s, que, aun en medio de la confesi\u00f3n m\u00e1s dolorosa, el lenguaje es parco y otorga al lector los silencios del que ya no habla y el silencio de aquellos a los que no dejan hablar, al igual que el silencio del que sabe que viene de una antigua hecatombe y el silencio de aquel que ignora en qu\u00e9 punto del destino se inicia su verdadera historia.<\/p>\n<p>Como Garcilaso, Goldemberg encuentra al fin lo que anda buscando, el \u00edntimo secreto de su origen y revela las estrategias de sobrevivencia de las dos culturas que por medio de \u00e9l se expresan, y al hacerlo crea una nueva forma de expresividad. No se limita, como la mayor\u00eda de los escritores, a manipular las palabras difuntas que recibieron, desamparadas de medida, significaci\u00f3n y sacralidad, sino que logra que la palabra olvide su car\u00e1cter de bien mueble y que cada fonema tenga una capacidad encantatoria. Tales deben ser, adem\u00e1s, las razones por las cuales el autor ha acudido a la poes\u00eda, entre la variedad de g\u00e9neros que le sirven para contar su historia y conseguir la kip\u00e1h que le estaba destinada.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isaac Goldemberg naci\u00f3 en Chep\u00e9n, Per\u00fa. Reside en Nueva York desde 1964. Actualmente es profesor en Eugenio Mar\u00eda de Hostos Community College de CUNY, donde tambi\u00e9n dirige el Instituto de Escritores Latinoamericanos y la revista literaria Br\u00fajula\/Compass, cuyo n\u00famero m\u00e1s reciente est\u00e1 dedicado a la poes\u00eda peruana de los \u201980 y \u201890. 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